Título original: Buddhist Mandalas
Autor: Lisa
Tenzin-Dolma
Saga/Comp.: sí, colección Mandalas
Género: meditación
Edad: 13 años en adelante
Editorial: Urano (¡muchas gracias por el ejemplar!)
Año de publicación: 2013
Este libro combina la balsámica sabiduría del pensamiento budista con
el poder de los mandalas, unos diseños geométricos utilizados durante siglos especialmente
en Oriente para conseguir paz y serenidad mental.
Tradicionalmente, los mandalas están considerados complejos mapas del
cosmos. Los bellos ejemplos que aquí se recogen contienen los símbolos y
las imágenes más relevantes del budismo. Colorear y contemplar estos 36
maravillosos mandalas constituye una extraordinaria y poderosa actividad de
meditación.
La interesante información anexa a cada dibujo, que incluye una guía a
todo color de los símbolos budistas y una paleta de colores recomendados, sitúa
cada mandala en su contexto histórico y cultural. Encuentra la paz y la verdad
del budismo coloreando conscientemente estos 36 magníficos mandalas que tomarán
vida a medida que les vayas dando color.
Mi opinión:
El día de hoy les traigo un libro totalmente diferente a lo que siempre
ven por aquí, pero me pareció maravilloso y es una herramienta buenísima para
los que amamos meditar. Ya sea que tengas experiencia meditando o no, este
libro es perfecto para darte un momento para ti, relajarte y dejar salir tu
lado creativo mientras dibujas los mandalas que vienen.
Son 26 diseños, cada uno de los cuales trae una paleta de colores
recomendada, lo cual me pareció fabuloso porque es una manera de guiarte sin
imponerte absolutamente nada. Al final, todo queda dentro de ti y de los
colores que en ese momento “vibren” contigo.
Además, cada uno de los mandalas trae la explicación sobre su
significado, su historia, así como una pequeña guía de cómo meditar con ellos,
en qué elementos centrar primero tu atención y por qué.
El libro me pareció sumamente completo, ya que trae toda una
explicación sobre qué son los mandalas, para qué sirven y cómo puedes meditar
con ellos. Me gusta esto, porque muchos piensan que meditar es sentarse en
silencio por un rato, y no tiene que ser así.
La calidad de las ilustraciones es fantástica, y al final se incluye
una guía con más mandalas budistas, así como 10 plantillas básicas para que tú
crees tus propios mandalas. Realmente es un libro que me encantó y que seguiré
disfrutando durante mis meditaciones.
Calificación que le doy:



