Mostrando las entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Julio Cortázar. Mostrar todas las entradas

3 de enero de 2020

100 cuentos increíbles que puedes leer gratis



¡Hola chicos! Vamos a arrancar el año con lecturas y nada mejor que unos cuentos para calentar motores y animarnos a leer libros cada vez más grandes. Por eso hoy les traemos esta nota de Adán Ramírez para Yaconic con 100 cuentos que pueden leer ¡de una sola sentada!

En esta lista encontrarán cuentos de Julio Cortázar, Murakami, Bukowski, Rubem Fonseca, Nikolai Gogol y de muchos más. Hay para todos los gustos: románticos, locos, sociales, históricos o de la miseria personal. Para leerlos, solo den clic en el nombre del cuento que llame más su atención y serán llevados a la página:

22 de enero de 2016

Micro-cápsulas: Top 5 cuentos favoritos


¡Hola chicos! ¿Cómo les va? Hoy les traigo otra de las micro-cápsulas literarias (videos de menos de 3 minutos), pero en esta ocasión les cuento cuáles son mis cuentos favoritos de 5 escritores que adoro. Al final del video, en la cajita de descripción, podrán hallar un link a casi todos los cuentos que menciono.


¡Espero les guste!


31 de octubre de 2015

26 de agosto de 2014

"Instrucciones para subir una escalera", de Julio Cortázar



Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.

Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).

Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

FIN

A 100 años de su nacimiento...

Hoy se celebra el centenario de uno de los mejores escritores del siglo XX: Julio Cortázar (1914-1984). Conocido generalmente por sus cuentos, también escribió novela, teatro, poesía y ensayos, e hizo múltiples traducciones (su trabajo con la obra de Edgar Allan Poe me parece formidable).


Si no has tenido la oportunidad de leer sus cuentos, el día de hoy te invitamos a que visites Ciudad Seva y escojas alguno al azar. Por si acaso no puedes, acá te dejamos uno de nuestros favoritos:


Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

FIN

15 de junio de 2014

Bestiario, de Julio Cortázar



Título original: Bestiario 
Autor: Julio Cortázar
Saga/Comp.: No
Género: Lit. Latinoamericana
Edad: 16 en adelante
Editorial: Punto de lectura
Año de publicación: 1951

Este libro reúne ocho cuentos del escritor argentino Julio Cortázar.

El cuento que le da nombre a esta recopilación nos relata la historia de Isabel, una niña a quien han mandado a que pase sus vacaciones en el campo con sus tíos. Parece que todo es muy común por allá, sin embargo, en aquel lugar deben estar muy atentos por el tigre que se pasea por la casa; un simple descuido y el animal podría comerse a alguno de los habitantes. En medio de semejante dificultad, Isabel tendrá que lidiar con Nino, quien sólo desea se haga su voluntad y Nene, de mal carácter y quien tiene sometida a Rema, por la que Isabel siente una empatía muy especial.

Algunos de los otros cuentos que podemos encontrar están: “Circe”, que nos cuenta sobre el novio en turno de Delia, chica conocida porque todos sus pretendientes han muerto; “Casa tomada”, donde un par de hermanos luchan contra algo que se está adueñando poco a poco de su casa; y “Carta a una señorita en París”, historia donde el narrador nos cuenta sus vicisitudes al vomitar periódicamente conejitos. 

Mi opinión:
Horacio Quiroga menciona en su “Decálogo del perfecto cuentista” que es importante para quienes se inician en la escritura de cuentos, adoptar un mentor que te apasione y del que puedas aprender todo lo que te sea posible sobre el arte de escribir cuentos. Pues bien, entre mis maestros se encuentra precisamente Julio Cortázar.

Los cuentos presentados en este libro son sólo algunos de todos los que escribió a lo largo de su vida, pero resultan un buen inicio para quienes no conocen al autor, pues Cortázar tiene el encanto de contar historia atípicas, donde los finales siempre dan un giro inesperado y los personajes tienen el tiempo suficiente para presentarnos los demonios que los consumen.

Al final, como ya he comentado alguna vez, la maravilla de leer relatos cortos radica en la posibilidad de terminarlos en una sola sentada. Ideales para despejarnos la mente después de una exhaustiva novela o saga. 

Dato adicional: 
Si se dan un chapuzón en la red, podrán encontrar algunos textos leídos de viva voz por el propio Cortázar. 

Mi calificación:

4 de junio de 2014

¿Qué libro se publicó cuando tú naciste?


Supongo que a todos nos ha entrado la curiosidad en algún momento de preguntarnos qué estaría pasando cuando nacimos. ¿Qué música se oía? ¿Qué artistas estaban de moda? ¿Qué libros se leían?

Bueno, pues hoy les traemos en Los Mil Libros la respuesta a la última de estas preguntas. Descubre qué grandes clásicos se publicaron en el año de tu nacimiento. A continuación te dejo los últimos 20 años del siglo XX, pero puedes ver desde 1911 con sólo dar click aquí.

1980 - La conjura de los necios (John Kennedy Toole), El nombre de la rosa (Umberto Eco), Queremos tanto a Glenda (Julio Cortázar)
1981 - Crónica de una muerte anunciada (Gabriel García Márquez), La guerra del fin del mundo (Mario Vargas Llosa), Hijos de la media noche (Salman Rushdie), La vida exagerada de Martín Romaña (Alfredo Bryce Echenique)
1982 - La casa de los espíritus (Isabel Allende), Paisaje después de la batalla (Juan Goytisolo)
1983 - El entenado (Juan José Saer), Vida y época de Michael K. (J.M. Coetzee)
1984 - La insoportable levedad del ser (Milan Kundera), El amante (Marguerite Duras), Neuromante (William Gibson)
1985 - El amor en los tiempos del cólera (Gabriel García Márquez), Ciudad de cristal (Paul Auster), Meridiano de sangre (Cormac McCarthy), Ruido de fondo (Don De Lillo), El perfume (Patrick Süskind), Beloved (Toni Morrison), El juego de Ender (Orson Scott Card)
1986 - La ciudad de los prodigios (Eduardo Mendoza), Eso (Stephen King)
1987 - Tokio Blues (Haruki Murakami), Noticias del imperio (Fernando del Paso), La hoguera de las vanidades (Tom Wolfe), Misery (Stephen King), Sorgo rojo (Mo Yan)
1988 - La inmortalidad (Milan Kundera), El alquimista (Paulo Coelho)
1989 - El palacio de la luna (Paul Auster), Como agua para chocolate (Laura Esquivel), Los pilares de la tierra (Ken Follet) 


1990 - Un hogar en el fin del mundo (Michael Cunningham), Anochecer (Isaac Asimov), El misterio del solitario (Jostein Gaarder)
1991 - El evangelio según Jesucristo (José Saramago), El jinete polaco (Antonio Muñoz Molina), El mundo de Sofía (Jostein Gaarder)
1992 - Doce cuentos peregrinos (Gabriel García Márquez), Leviatán (Paul Auster), Todos los hermosos caballos (Cormac McCarthy), Corazón tan blanco (Javier Marías)
1993 - Lituma en Los Andes (Mario Vargas Llosa), Cuando ya no importe (Juan Carlos Onetti), La pasión turca (Antonio Gala), Trainspotting (Irvine Welsh)
1994 - Del amor y otros demonios (Gabriel García Márquez), Mañana en la batalla piensa en mí (Javier Marías)
1995 - Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (Haruki Murakami), Santa Evita (Tomás Eloy Martínez), Ensayo sobre la ceguera (José Saramago), No me esperen en abril (Alfredo Bryce Echenique)
1996 - Pulp (Charles Bukowski), El club de la lucha (Chuckm Palahniuk), Estrella distante (Roberto Bolaño), El capitán Alatriste (Arturo Pérez Reverte)
1997 - Pastoral americana (Philip Roth), Mason y Dixon (Thomas Pynchon), Todos los nombres (José Saramago)
1998 - La identidad (Milan Kundera), Los detectives salvajes (Roberto Bolaño), Las partículas elementales (Michel Houellebecq), Me llamo rojo (Orhan Pamuk)
1999 - Sputnik, mi amor (Haruki Murakami), Desgracia (J.M. Coetzee)

¿Qué libros te salieron? ¿Ya los has leído?