Por supuesto, no podía faltar uno de los clásicos: El Gran Gatsby. Ahora que lo vintage está tan de moda, una boda inspirada en los años veinte suena fabulosa, ¡y qué mejor si tiene trasfondo literario! Así que prepara plumas y perlas, mientras dejas la champaña y la música correr...
Y, por supuesto, el vestido de novia: