3 de marzo de 2020

Reseña de El único recuerdo de Flora Banks, de Emily Barr



Título original: The One Memory of Flora Banks
Autor: Emily Barr 
Saga/Comp.: no
Género: novela
Edad: 13 años en adelante
Editorial: Salamandra
(¡Muchas gracias por el ejemplar!)
Año de publicación: 2017

Desde que la operaron del cerebro a los diez años, Flora Banks sufre un extraño tipo de amnesia: su mente no es capaz de recordar más allá de un par de horas. Hasta que un día, la imagen de un beso furtivo con Drake, el ex-novio de su mejor amiga, surge de su memoria de forma casi milagrosa, un indicio esperanzador de que su mente podría funcionar con normalidad.

Así que, cuando recibe un correo electrónico en el que Drake le propone que se encuentren en Noruega para contemplar el sol de medianoche, Flora se lanza a la aventura sin dudarlo, con la ilusión de volver a ser ella misma. Sin embargo, desde el momento en que llega a las islas Svalbard, todo resulta muy distinto a lo imaginado, y Flora tendrá que hacer honor al lema que lleva tatuado en la mano, «sé valiente», para asumir una verdad nada fácil de asimilar.


Mi opinión:
Seguramente varios al leer la sinopsis pensaron en películas como Como si fuera la primera vez y pensaron en un libro romántico, ¿cierto? Pero en realidad esta historia no tiene que ver con esas películas y, por el contrario, tiene una propuesta diferente aunque, a mí parecer, no tan bien lograda. ¡Veamos por qué!

Aquí nos encontramos con Flora Banks, una chica de 17 años que no puede recordar nada a largo plazo, es decir, todos sus recuerdos recientes desaparecen. Esto ocurre porque cuando tenía 10 años tuvieron que extirparle un tumor cerebral y, en el proceso, retiraron la parte del cerebro encargada de guardar las memorias. Así, Flora vive atrapada en sus recuerdos de sus primeros 10 años de vida, pero el resto sigue desapareciendo de su mente... hasta que un día puede recordar un beso con Drake, el novio de su mejor amiga. Al darse cuenta de que algo con este chico logró incentivar su memoria, Flora decide viajar al otro lado del mundo para buscar a Drake y así lograr tener al fin una vida normal.

Si bien puede que la trama sea interesante y llamativa, en especial al alejarse de las temáticas clásicas de la literatura juvenil, este libro no es precisamente para "todos". ¿A qué me refiero? A que esta novela trata de exponer la vida de Flora tal cual es, recordándonos una y otra vez las cosas, haciendo resúmenes de lo vivido para experimentar lo que el personaje siente cada vez que su memoria "se borra", y presentándonos un personaje que a ratos se comporta como una niña de 10 años (edad en la que Flora "se quedó" mentalmente) y a ratos como una chica de 17.

Esto puede provocar que la lectura se vuelva a ratos demasiado cansada, ya que todo es muy repetitivo, en especial en las primeras 100 páginas aproximadamente. Asimismo, el personaje de Flora es complicado, pues a ratos es demasiado berrinchuda y caprichosa, como una niña de 10 años, pero en otros momentos se comporta como una adolescente normal, y uno ya no está seguro de si es un error de la autora o no, ya que si en teoría no puede recordar nada desde que tenía 10 años... ¿cómo sabe usar una tarjeta de crédito, cómo es que piensa en depilarse las piernas o por qué utiliza ciertas palabras?

Esto hace que no haya una verdadera congruencia en el texto y que muchos puedan llegar a desistir en la lectura. Si logran sobrevivir a este inicio lento, repetitivo y un tanto cansado, se encontrarán ya acostumbrados a la mente de Flora y podrán centrarse en la verdadera trama, que toma giros inesperados, en especial hacia el final.

Entre las cosas más destacadas de la novela creo que está el que la escritora haya logrado meternos en la mente de Flora al hacer estas repeticiones y hacernos leer sus listas. Personalmente me hizo pensar en lo difícil que debe ser tener cualquier tipo de pérdida de memoria y en las cosas que yo trataría de hacer para no olvidar... pero que finalmente sabes que no funcionarían del todo porque ya no serían tus recuerdos, como tal, sino las impresiones sobre algo que viviste y que ya no sentirás como tuyo porque habrás perdido esa conexión (ok, creo que ya me puse filosófica aquí).

A lo que voy es que es una novela que sin duda te hará reflexionar y replantearte tu visión de la vida. ¿Cómo estás viviendo tu presente? ¿Estás disfrutando realmente cada momento? ¿Estás dejando que el tiempo y las prisas te agobien, cuando el tiempo es tan ambiguo en realidad? ¿Y qué pasaría si olvidaras todo lo que conoces?

Algo que me gustó mucho es que Flora tiene una personalidad padre, pues a pesar de todos los problemas y miedos trata de echarse ánimos a sí misma y se recuerda constantemente que tiene que vivir el aquí y el ahora y que debe ser valiente. Sin embargo, como comenté antes, también tiene este otro lado caprichoso y desesperante. Otra cosa que me agradó fueron sus notas, que podían resultar hasta divertidas (como tener que anotar que no debes salir del pueblo porque los osos polares te comerán).

En conclusión, creo que este es uno de esos libros que no es para todos pero que si te llama es porque algo tiene que enseñarte. Si bien el inicio es lento y repetitivo, tiene un buen desarrollo después y el final logra intrigarte hasta que llegas a la última página.

Calificación que le doy: 



2 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Uff concuerdo contigo, NO es un libro para todos. A veces es bastante pesadito y yo llegué a odiar a la protagonista, a pesar de entender su problema...simplemente no empatizaba con ella T_T

    ¡Saludos!

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    Respuestas
    1. Sí, creo que la autora trató de hacernos sentir cómo sería tener el problema de Flora, pero se le pasó la mano tantito :$ o simplemente no estuvo del todo logrado u.u

      ¡¡¡Besos!!!

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